Diversas organizaciones europeas vinculadas a universidades, bibliotecas, academias e infraestructuras científicas —entre ellas ALLEA, LIBER, IFLA, OPERAS o SPARC Europe— han publicado una declaración conjunta en la que reivindican la Ciencia Abierta como uno de los pilares fundamentales para fortalecer el Espacio Europeo de Investigación (ERA). (Acceso al documento https://zenodo.org/records/20165184)

El documento parte de una idea central: aunque durante los últimos años se han producido avances importantes en políticas de Ciencia Abierta —como la Recomendación de la UNESCO sobre Ciencia Abierta (2021), las conclusiones del Consejo Europeo o el desarrollo de iniciativas como la European Open Science Cloud (EOSC)— todavía persisten importantes desigualdades económicas, lingüísticas, legales y geográficas que dificultan una participación realmente equitativa en el ecosistema científico europeo.

La declaración conjunta describe las principales barreras que aún persisten y que requieren un enfoque coordinado:

  • Acceso equitativo y sostenible al acceso abierto y a otros resultados de la investigación.
  • Derechos, claridad jurídica y armonización.
  • Datos de investigación, FAIR y capacidad.
  • Ciencia abierta para la innovación, la seguridad y la IA.
  • Inclusividad, multilingüismo y compromiso social.
  • Infraestructuras abiertas, federadas y soberanas.
  • Incentivos y evaluación de la investigación.

Las organizaciones firmantes defienden que la Ciencia Abierta es esencial para garantizar la libre circulación del conocimiento y para fortalecer la reproducibilidad, la transparencia y la confianza en la investigación científica. Abrir publicaciones, datos, software, métodos y protocolos no solo mejora la calidad científica, sino que también favorece la elaboración de políticas públicas basadas en evidencias y refuerza la competitividad europea.

Uno de los principales problemas identificados en el documento es el actual modelo económico del acceso abierto. Las entidades alertan de que los modelos basados en APCs y BPCs continúan generando desigualdades entre instituciones y sistemas científicos, ya que muchas universidades y grupos de investigación no pueden asumir estos costes de publicación. Por ello, la declaración apuesta por modelos sostenibles, públicos y sin ánimo de lucro, como el Diamond Open Access, además de reforzar los repositorios abiertos y las infraestructuras comunitarias.

En el ámbito jurídico, el texto reclama una mayor armonización legislativa en Europa para facilitar el acceso y la reutilización de los resultados científicos financiados con fondos públicos. Entre las medidas propuestas destaca el reconocimiento de un derecho de publicación secundaria que permita compartir investigaciones sin embargos ni restricciones contractuales, así como una mayor claridad legal para prácticas como la minería de textos y datos o la reutilización en sistemas de inteligencia artificial.

La declaración también insiste en la importancia de reforzar las prácticas FAIR (Findable, Accessible, Interoperable, Reusable) y de invertir en capacidades institucionales relacionadas con la gestión y preservación de datos de investigación. En este contexto, se destaca el papel estratégico de infraestructuras interoperables y abiertas como EOSC para garantizar la soberanía digital europea y el acceso a largo plazo al conocimiento científico.

Otro de los aspectos relevantes del documento es la defensa del multilingüismo y de la inclusión en la comunicación científica. Las organizaciones consideran que la hegemonía de una única lengua actúa como barrera estructural para el intercambio de conocimiento y reclaman políticas que reconozcan y apoyen la difusión científica multilingüe. También se subraya la necesidad de promover prácticas de ciencia ciudadana y enfoques participativos que acerquen la investigación a la sociedad.

Por último, la declaración cuestiona los actuales sistemas de evaluación científica basados principalmente en métricas cuantitativas y determinados canales de publicación, ya que contribuyen a perpetuar desigualdades y dificultan la adopción de prácticas abiertas. En línea con iniciativas como CoARA, las entidades firmantes reclaman sistemas de evaluación más cualitativos, inclusivos y alineados con los principios de la Ciencia Abierta.

El documento concluye que la futura ERA Act representa una oportunidad estratégica para impulsar cambios estructurales que permitan construir un ecosistema europeo de investigación más abierto, inclusivo, resiliente y soberano digitalmente, basado en valores europeos y orientado al bien común.